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Guía de mezcladores para estudio de grabación: control, ruteo y sonido para tus sesiones
Una mesa de mezclas en un entorno de estudio puede ser mucho más que un “sumador” de canales. Bien elegida, se convierte en el centro del flujo de trabajo: te permite conectar micrófonos e instrumentos, gestionar varios cascos o monitores, aplicar procesado básico, crear mezclas de referencia para artistas y, en algunos casos, incluso grabar por USB o trabajar con control digital. En esta colección de Auvisa encontrarás propuestas para distintos niveles y usos, con marcas habituales en el sector como Allen & Heath, Mackie, PreSonus, Soundcraft, Zoom y Samson.
Qué aporta un mezclador en un home studio (y cuándo tiene sentido)
Si tu producción se hace 100% “in the box” (dentro del DAW) una interfaz de audio puede ser suficiente. Sin embargo, un mezclador es especialmente útil cuando:
- Conectas varias fuentes a la vez (voz, guitarra, teclados, cajas de ritmos, reproductores, etc.) y necesitas tenerlo todo listo sin reconectar.
- Quieres monitorización flexible: envíos auxiliares para mezclas de auriculares, retorno de efectos o cue mixes para artistas.
- Necesitas una solución rápida para streaming, podcast o ensayos grabados, con control directo de niveles y muteos.
- Te interesa un enfoque híbrido: parte analógico para ruteo/ergonomía y parte digital para grabación o recall, según el modelo.
Tipos de mezcladores para estudio: analógicos, USB e híbridos/digitales
Dentro de la categoría conviven varios enfoques. Elegir uno u otro depende de si tu prioridad es el control físico, la grabación directa en ordenador o la gestión avanzada de señal.
- Mezcladores analógicos compactos: ideales para setups pequeños y para quien quiere un control inmediato. Suelen ofrecer entradas de micro y línea, ecualización por canal y ruteo básico. Son muy prácticos para escritorios de producción, salas de ensayo o creación de contenido.
- Mezcladores con interfaz USB: pensados para grabar o retransmitir con facilidad desde un ordenador. Según el diseño, pueden servir como puente entre hardware y DAW, con una monitorización más cómoda que la de un simple adaptador.
- Mezcladores digitales / controlados por app: orientados a ruteo avanzado, procesamiento interno y control remoto. En esta colección aparece, por ejemplo, el Soundcraft Ui24R, una solución digital con control por Wi‑Fi y enfoque en grabación multipista y procesamiento integrado (según el modelo).
- Mezcladores “todo en uno” para directo y estudio: algunos modelos buscan ser la pieza central para ensayos y grabaciones rápidas. Un ejemplo muy popular dentro de este concepto es la serie Zoom LiveTrak, pensada para mezclar y grabar de forma práctica (según versión).
El número de canales: cómo elegir sin quedarte corto
En Auvisa verás la colección organizada por rangos, lo que facilita encontrar el formato adecuado:
- Menos de 6 canales: perfecto para voz + instrumento, streaming sencillo, podcast y setups compactos. También encaja si quieres un control rápido de varias fuentes estéreo.
- De 6 a 12 canales: un equilibrio muy versátil para pequeños proyectos: varias entradas de micro, instrumentos y retornos, con margen para crecer.
- Más de 12 canales: pensado para grabar grupos, baterías microfoneadas, sesiones con varios músicos o para gestionar muchas fuentes a la vez. Aquí entran formatos más grandes y soluciones digitales, como algunas propuestas PreSonus StudioLive.
Un truco práctico: haz una lista realista de fuentes que usarás “a la vez” (no en total) y deja 1–2 canales extra para crecer o para retornos del ordenador.
Características que marcan la diferencia en estudio
Más allá de la cantidad de canales, estas son las decisiones que suelen notarse en el día a día:
- Previos y ganancia: si grabas voces o instrumentos acústicos, la calidad del previo y un control de ganancia cómodo importan. Algunas gamas destacan por sus previos propios, como los Onyx en ciertas mesas Mackie (según modelo).
- EQ y control tonal: ecualización simple para “limpiar” o dar forma rápida a la señal. En mezcladores digitales, el procesamiento puede ser más profundo y configurable.
- Envíos auxiliares (AUX): fundamentales si necesitas varias mezclas de auriculares o si usas efectos externos.
- Efectos integrados: útiles para reverb en cascos, delays de referencia o para directos/ensayos. Si tu mezcla final se hace en el DAW, los efectos internos suelen usarse más para monitorización.
- Grabación y conectividad: algunos modelos incorporan interfaz USB, y en propuestas digitales puedes encontrar funciones de grabación multipista o ruteo avanzado (según la mesa).
Recomendaciones por uso: qué tipo de mesa encaja mejor
- Podcast, streaming y creación de contenido: busca un mezclador compacto con control directo, entradas suficientes para micro y fuentes estéreo, y si te encaja, conectividad USB para integrarlo con el ordenador.
- Producción con hardware (sintes, cajas de ritmos, samplers): valora entradas de línea abundantes, canales estéreo, envíos para efectos y una sección de monitorización cómoda.
- Ensayo grabado o bandas: te interesará subir a un rango de canales más alto y asegurar envíos para cascos/monitores. En formatos digitales, el control por app y el ruteo suelen facilitar mucho la gestión.
- DJ y sets híbridos: en la colección también aparecen opciones con enfoque DJ e interfaz integrada, como la Allen & Heath XONE:24C (según el modelo), ideales si alternas mezcla y grabación.
Accesorios y equipo relacionado para un set fiable
Un mezclador rinde mejor cuando el resto del sistema acompaña. Para un montaje limpio y sin ruidos, suele ser recomendable contar con cables balanceados (XLR o TRS) hacia monitores, pies o soportes adecuados y, si grabas voces, un buen pie de micro y accesorios de control de vibraciones. Si trabajas con varios auriculares, un amplificador de cascos puede simplificar mucho las sesiones. Y si el mezclador se integra con el ordenador, una interfaz o un DAW bien configurado completan el flujo de trabajo.
Preguntas frecuentes sobre mesas de mezclas en estudio
¿Me conviene más una interfaz o un mezclador? Si grabas una o dos fuentes y mezclas en el DAW, una interfaz suele ser la opción más directa. Si necesitas conectar muchas fuentes, crear mezclas de cascos, trabajar con hardware o tener control inmediato de niveles, un mezclador puede simplificarte mucho.
¿Los mezcladores USB sirven para grabar multipista? Depende del modelo. Algunos envían una mezcla estéreo al ordenador y otros permiten ruteos más avanzados o grabación por canales. Conviene revisar el tipo de USB/driver y el flujo de señal antes de decidir.
¿Necesito phantom 48V para mis micrófonos? Solo para micrófonos de condensador (y algunos activos). Muchas mesas lo incorporan, pero puede variar por canales o por grupos según el mezclador.
¿Qué tamaño de mesa es el más práctico para empezar? Para voz + una o dos fuentes, un formato pequeño suele ser suficiente. Si prevés crecer (más músicos, más hardware), pasar al rango de 6–12 canales es una apuesta segura por versatilidad.
Si quieres que tu mesa encaje con tu interfaz, tus monitores, tu microfonía y tu forma de trabajar, en Auvisa te ofrecemos asesoramiento personalizado a través de la tienda online o en nuestras tiendas físicas de Barcelona y Mataró.
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